Del mismo modo que las lavadoras necesitan una limpieza de vez en cuando, la secadora también tienes que limpiarla y darle mantenimiento regularmente. Sobre todo porque puede ser un peligro para la seguridad si no la limpias con frecuencia.

Limpiar y mantener una secadora es una tarea sencilla, comparado con los enormes beneficios que obtienes. Ya que además de prevenir incendios, también secará más rápido tu ropa y necesitará menos energía para cumplir con su función; por lo tanto, ahorraras tiempo y dinero.

Limpiar la secadora

Cuando terminas de usarla

Si adquieres el hábito de limpiar el filtro de pelusa de la secadora después de cada uso, sin importar que sean cargas pequeñas, es seguro que no olvidarás limpiarlo con frecuencia.

Al menos una vez al mes

Aunque quitar la pelusa del filtro después de cada uso es un excelente hábito, esto no lo limpiará completamente. Debido a que con el tiempo también va acumulando residuos de suavizante de telas, residuos de jabón y todo tipo de cosas.

Todo eso se va acumulando y con el tiempo llega a formar una capa delgada que puede dificultar el paso del aire. Por lo que al menos una vez al mes quita el filtro de la pelusa y con cuidado dale una buena lavada con jabón y agua tibia, también enjuágalo muy bien.

Luego espera a que el filtro se seque completamente antes de que lo coloques de nuevo en su lugar.

Limpiando el filtro de la secadora
Limpiando el filtro de la secadora

Dos veces al año

Debes revisar la manguera de escape para asegurarte que no tiene obstrucciones de polvo o cosas extrañas. Una aspiradora puede ayudarte a limpiarla de cualquier cosa que pudiera estar dentro de la manguera.

Todas estas pequeñas acciones contribuyen para prevenir un incendio que puede desencadenar más desastres, así que no olvides limpiar tu secadora.

Recomendado: Cómo secar eficientemente la ropa en la secadora

Recomendaciones para el uso de la secadora

Lo más importante es seguir las recomendaciones del fabricante en cuanto a los ajustes de temperatura y carga de ropa. Ya que si la sobrecargas ésta puede sobrecalentarse y causar un accidente.

Estas son las señales que debes tener en cuenta para alertarte cuando tu secadora necesita un mantenimiento preventivo.

  • Cuando sacas la ropa de la secadora se siente más caliente que de costumbre.
  • La ropa tarda más tiempo en secarse
  • Se calienta mucho el exterior de la secadora.
  • Percibes olor a quemado
  • El flujo de escape es muy débil
  • El cuarto de lavado se siente más húmedo

Espero que este artículo te ayude a tener una secadora en buenas condiciones para evitar algún posible accidente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *